2.Puesto que los hábitats de los nódulos abisales están dominados por animales muy pequeños o frágiles que se alimentan de un fino barniz de materia orgánica junto a la interfaz entre el sedimento y el agua, se ha sostenido que las perturbaciones mecánicas y de enterramiento que se derivarán de la explotación minera a escala comercial de los nódulos serán devastadoras en el plano local.